Archivos de la categoría ‘Sin categoría’

Círculo

Publicado: 24 agosto, 2017 en Sin categoría
Digo que ninguna palabra
detiene los puños del tiempo,
que ninguna canción
ahoga los estampidos de la pena,
que ningún silencio
abarca los gritos que se callan.
Digo que el mundo es un inmenso tembladeral
donde nos sumergimos lentamente,
que no nos conocemos ni nos amamos
como creen los que aún pueden remontar sueños.
Digo que los puentes se rompen
al más leve sonido,
que las puertas se cierran
al murmullo más débil,
que los ojos se apagan
cuando algo gime cerca.
Digo que el círculo se estrecha cada vez más
Y todo lo que existe
Cabrá en un punto.

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Susana Thénon

Interview

Publicado: 2 agosto, 2017 en Sin categoría

-Finalmente, a los lectores les gustaría saber en qué trabaja usted por ahora. ¿Podría decirlo?

-Anoche se me ocurrió algo, pero no sé, no sé…

– Se trata de algo así como una ballena. Es la esposa de un joven poeta, digamos, de un hombre común y corriente.

– ¡Ah, ya! La ballena que se comió a Jonás.

– Sí, sí, pero no sólo a Jonás. Es una especie de ballena total que lleva dentro de sí a todos los peces que se han ido comiendo uno a otro, claro, siempre el más grande al más chico, y comenzando por el microscópico infusorio.

– ¡Muy bien, muy bien! Yo también pensaba de niño en un animal así, pero creo que era más bien un canguro en cuya bolsa…

– Bueno, en realidad no tendría yo inconveniente en cambiar la imagen de la ballena por la del canguro. Me simpatizan los canguros, con esa gran bolsa en que bien puede caber el mundo. Sólo que, sabe usted, tratándose de la esposa de un joven poeta, es mucho más sugerente la imagen de la ballena. Una ballena azul, si usted prefiere, para no dejar a un lado la galantería.

– ¿Y cómo nació en usted tal idea?

– Es dádiva del mismo poeta, esposo de la ballena.

– ¿Y cómo es eso?

– En uno de sus poemas más bellos se concibe a sí mismo como una rémora pequeñita adherida al cuerpo de la gran ballena nocturna, la esposa dormida que lo conduce en su sueño. Esa enorme ballena femenina es más o menos el mundo, del cual el poeta sólo puede cantar un fragmento, un trozo de la dulce piel que lo sustenta.

– Me temo que sus palabras desconcierten a nuestros lectores. Y el señor director, usted sabe…

– En tal caso, dé usted un giro tranquilizador a mis ideas. Diga sencillamente que a todos, a usted y a mí, a los lectores del periódico y al señor director, nos ha tragado la ballena. Que vivimos en sus entrañas, que nos digiere lentamente y que poco a poco nos va arrojando hacia la nada…

– ¡Bravo! No diga usted más; es perfecto, y muy dentro del estilo de nuestro periódico. Por último, ¿podría cedernos una fotografía suya?

– No. Prefiero dar a usted una vista panorámica de la ballena. Allí estamos todos. Con un poco de cuidado se me puede distinguir muy bien – no recuerdo exactamente dónde –  envuelto en un pequeño resplandor.

Juan José Arreola

Marga

Publicado: 23 noviembre, 2016 en Música, Sin categoría, Textos literarios

Flor del valle,
solo pido verte hoy.
Y tu sangre subirá a través de mi.
Sos jardín en mi ser,
cubres el dolor.
Flor del valle,
sentirás atardecer,
de tu parte se derrite el viejo sol.

¿Me vendrás a buscar antes de partir?

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Embriagante

Publicado: 23 abril, 2015 en Sin categoría

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En las trampas de los ojos

el paisaje y su escritura verde,

la tierra y su amor calizo,

la luz y sus remolinos amarillos.

El tránsito hacia los escalofríos,

hacia el vestido recto de la noche,

hacia el agua embriagante de la cercanía.

La plenitud de tu flor abierta

en el espejo, de tu cintura encerrada entre mis manos,

de tus labios en el lugar común

de mi nombre completo.

Francisco Hernández: San Andrés Tuxtla, Veracruz , 1946.

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Creer en mi

Publicado: 23 abril, 2015 en Sin categoría

”Despiadada noche nupcial. Monstruo en su laberinto. Resquebrajas el lacre de los sellos de reyes que jamás oímos nombrar.

Qué indefinible tristeza cuando se escucha las palabras sin sentido que van, sin orden, amontonándose en el aire, disolviéndose como olas sobre la playa de la tarde, adelgazando, trocándose en espuma, en humedad, en nada. Y qué inmenso desconsuelo cuando se piensa imposibles estos seres que se agitan en la luz, con el ir y venir del viento entre las hojas de los árboles.

Pero, sobre todo, qué melancolía finísima, qué sombra, cuando uno se da cuenta de que estas tristes reflexiones en torno a esas criaturas que giran en la tarde lo han convertido en alguien infinitamente abandonado, en alguien que desde el otro lado del tiempo escucha, lleno de soledad, el fragor de este monótono rebaño de corazones”

Creer en mi

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El 26 de agosto de 2014 se cumplieron cien años del nacimiento de uno de los escritores clave de la literatura argentina -y por qué no mundial-, dueño de una imaginación única que supo ser plasmada en sus cuentos y novelas, varios de los cuales han inspirado a directores de cine de distintas latitudes. Aquí, una selección de aquellas películas que recrean, o reiventan, el mundo cortazariano en imágenes.

LEER…

Publicado: 24 julio, 2014 en Sin categoría

ese fuego

Una corona de madera húmeda,

 (donde vive un pez)

se ha clavado en tu pecho,

se te ha hecho un árbol negro.

Como los ríos en la noche.

ese fuego ii

Frida Kahlo. Una historia posible

Texto: María Baranda.Anaya 2010

Madrid, España.GPachecoBlogspot 

PACHECHO

-Me parece que le conozco a usted.

-No recuerdo haberle encontrado antes.

-¿De dónde viene usted?

-He dejado tantas veces el mismo lugar

que tengo la impresión, ahora, de no ser de ningún sitio…

-…pero habla usted una lengua muy concreta.

La lengua de un país reconocible. El mío.

Edmond Jabès

Recogemos los sueños y quedamos embrujados.

PACHECO

“A las buenas y a las malas.”

Ed. Anaya

Miel y aire

Publicado: 24 julio, 2014 en Sin categoría

miel y aire

La primera mujer que recorrió mi cuerpo

tenía labios de maga: labios verdes y azules,

con sabor a fruto silvestre,

con señales indescifrables como la miel o el aire.

Muchas veces incendió mis cabellos con siete granos y

siete aguas, con ensalmos que sonaban a campanillas

de barro, con nubes de copal que se mezclaban al embrión

que recorría mi frente coronada por ramos de albahaca.

Toda la noche ardía la pócima bajo mi cama.

Al día siguiente, un niño nacido después de mellizos

la arrojaba al río, de espaldas, para no ver el sitio

donde caía ni el vuelo repentino de los zopilotes.

Entre tanto, mi madre me contaba

lo que Colmillo Blanco no sabía de la nieve

y el recuerdo del mar era un espejismo bajo la sábanas.

Francisco Hernández: San Andrés Tuxtla, Veracruz , 1946.

 miel y aire ii

Simple

Publicado: 24 julio, 2014 en Sin categoría

Otro día sin verte, sin poner mis pupilas

encima de tus trampas.

Quiero decir: encima de tus rodillas sin cicatrices,

de tus labios amameyados, de tus afiladas

rencillas rojas, de tus palabras claves

que continuamente preguntan si te entiendo.

Otro día sin verte, otras horas

de amarte a cielo abierto,

de acariciarte en un aire ya sujeto

por mi collar de uñas enterradas.

  • Francisco Hernández: San Andrés Tuxtla, Veracruz , 1946.

simple